viernes, noviembre 03, 2006

Gracias por el regalo

Me olvido demasiado amenudo de lo que debería quererme, de que valgo para lo que hago y que debería seguir haciéndolo siempre con la misma fuerza. Pero ocurre que hay veces en esta vida que me la suda todo, que me da igual estar despierta o dormida, viva o muerta, querer o dejar que me quieran, si es que me quieren. Y no estoy triste, en absoluto, ni melancólica, ni nada parecido, de hecho creo que esta semana es la mejor que tengo desde hace más de un mes, supongo que las velas funcionan de verdad. Sólo es que me dejo vivir así sin más, por inercia respiro y dejo a mi corazón seguir latiendo, pero la inercia no ayuda a caminar la cojera y eso ya es poner algo de mi parte, porque la verdad es que sí, que aún me apetece vivir un poco, al menos lo suficiente para recuperar las ganas del todo, que parece difícil pero a veces depende de un par de sonrisas, de un paquete en el momento adecuado, de ese regalo que me recuerda que no queda tanto para recuperar mi vida y volver a ser la loca de siempre, a la que nadie comprende cuando habla de todo aquello que todos pensamos y nadie se atreve a decir. La que grita y abre los brazos empapándose bajo la tormenta sin importarle su peinado ni el posible gripazo. Tengo ganas de volver a ser yo por un instante.

4 comentarios:

Uno que mira dijo...

Vive anda.
Vive.
Por favor.
Vive.
Que no estás sola.
Nunca lo has estado.

Zuviëh dijo...

¿Y qué había dentro?

Azdumat dijo...

Un muñeco para el coche de Jack Skellington X) Así cabezón, y la cabeza brilla en la oscuridad jeje
Eso y una carta manuscritas de esas que se ven tan poco ya.

The Slayer dijo...

Las cartas manuscritas se ven poco hoy en dia? Joder, pues yo solo las "olvido" en los regalos cuando las mismas cosas voy a decirlas en persona...