domingo, septiembre 10, 2017

Las ganas

Ese nudo en la garganta
que solo sale con las ganas de morir,
las de verdad,
las que por sí mismas intentan ahogarte,
apretando y apretando
hasta romper las cuerdas vocales
y hacerte perder la voz.
Las ganas tan grandes de no levantarte,
de seguir arañando el suelo con las uñas
y cavar tu propia tumba y enterrarte ahí,
para siempre,
para que ninguna mano tendida
te convenza nunca
de que algo de esto vale la pena.
A veces sí,
supongo,
no es mi caso.
No recuerdo haber sido feliz,
quizás soy yo,
que me creí eso de la felicidad,
siendo mi sino la desesperanza.
Pero el suicidio es rendirse,
no hay nada más cobarde
que huir así de los problemas.
¿Y qué cuando no hay problemas
si no falta de razones?
Llevo muchos años diciéndome a mí misma
que tengo que vivir
que vale la pena
que tarde o temprano encontraré algo
por lo que alegrarme de haber resistido.
Pero nunca llega,
sólo más y más tristeza,
más nudos en la garganta,
más caídas de las que puedo soportar

y las ganas de morir tan grandes...

martes, junio 27, 2017

Llora

Llorar hasta secarse el alma,
hasta que escueza la cara,
llorar porque duele,
aunque no consuele.
Llora por la noche,
por la mañana,
llora en el coche,
llora en la cama.
Llora porque terminó,
llora de miedo y de esperanza,
llora por el comienzo,
llora por lo que alcanza.
Llora, mi niña, llora,
te equivocaste soñando de nuevo,
pensando que el mundo no era
lo que nosotros ya sabemos.
Llora, amor mío, llora,
vacía tu pecho,
llórate toda,
apaga el incendio
que ahoga
tus sueños.

domingo, junio 25, 2017

No puedo

Se me rompe la mirada de verte
se me nublan las pupilas
entre cascadas de absurdo.
Y no puedo dejar de pensar
en las palabras que dedicas al mundo
pero nunca a mí.
No somos suficiente,
no lo soy, lo sé,
por eso mientes,
por eso decido rendirme
y regalarte la libertad
que nunca quise quitarte.
Lo siento por eso,
creí que podría aguantar
las ganas de tenerte,
que podría vivir
con el nudo en la garganta.
No puedo, lo siento,
quisiera quererme más
y quererte menos,
poder evitar
el dolor en el pecho.
Pero no puedo.

miércoles, mayo 24, 2017

Gélido

El frío de las noches se ha vuelto insoportable después de haber sentido el calor entre tus brazos, entre mis piernas. Ya no sé vivir sin una dosis de tu piel, sufro la abstinencia como en medio del delirium tremens.
Siento que vuelo alto cuando te miro a los ojos mientras derramo sobre ti mi alma. Entonces, me gusta abrazarte tan fuerte que olvido que no eres mío, que la posesión no existe para el ser humano, y fundo las dudas con un par de caladas de tu aliento, respirando los dos el mismo beso.
Y no necesito más...

miércoles, abril 26, 2017

Lo peor de estar contigo

es que me siento terriblemente sola.

viernes, abril 21, 2017

martes, abril 18, 2017

Mañanas

Me levanto tarde después de dar vueltas en la cama, entre sueños y despertadores. La cafetera italiana borbotea mientras humedezco con saliva el papel de fumar. El canuto sabe a gloria con el café. Maridajes indecentes, dirán algunos, que me ayudan a sobrevivir, o a matarme de una forma un poco más placentera. Quizás necesito solo un poco de anestesia.
Porque más vale cerveza de ayer, que morir ahogada en la angustia del presente. Más, fumarse las chustas que quedaron tras la fiesta, y llorarles a ellas las penas. Por qué, si no, tanto dolor, por qué permanecer consciente ante las puñaladas de la vida, pudiendo anestesiarnos hasta el paroxismo. Pudiendo hacer justicia al mundo bebiendo el veneno del hedonismo, acelerando nuestra extinción y abandono, soledad.
Morir, dormir. Dormir, tal vez soñar...