viernes, marzo 02, 2018

Ya no

Ya no retozamos como fieras,
ya no soy tu puta,
ni te siento mío un instante.
Ya no me dices que la chupo como nadie
y me follas como si no existiese más en este mundo.
Ya no lo hacemos hasta doblar el somier
y que mis compañeros de piso se quejen de envidia.
Hasta que no me quede aire en los pulmones
de gritarte mis orgasmos.
Y tú sigas acariciando mi pecho entre sueños
y follemos dormidos
y al despertar.
Ahora me tocas la espalda pero no me acaricias las alas...
Y no puedo volar... 

Y los pies en la tierra me pesan tanto...

martes, enero 30, 2018

Memento mori

Me miro mi mirada
mientras muero de memoria
murmurando mi nombre maldito.

Muestra monstruos
que muerden mis miembros mutilados,
mastican mi alma
y amamantan mis miedos,
mimando mi mente
con mil mentiras a medias,
matando mi mundo mudo.

Mejor mudarme a una mirada más amplia,
manantial de calma,
monte maravilloso,
mar manso...
Mejor ser mujer montaña,
miríada menguante,
milagro menudo...

Mejor clamar a Morfeo
y no rememorar la marca de la muerte
emblema de la materia.


domingo, diciembre 24, 2017

Inercia

Enfrentarme al mundo así,
sin fuerzas,
no sé si es ser valiente
o vivir por inercia.


Inercia:
hermosa propiedad física
para tanto dolor.
La necesidad...


Respiro por inercia:
necesidad de aire.
Me late por inercia:
necesidad de sangre.


La inercia define mi funcionamiento,
bocanadas de vida que se me van de las manos,
expirar lo tóxico como si fuese suficiente.


Alitero la literatura
para desmembrarme
de las palabras
que ya son mi cuerpo.


Morir:
dormir.
Dormir...


Por inercia.

miércoles, noviembre 01, 2017

Sol de otoño

Sol de otoño
calienta mi cuerpo,
rómpeme el llanto,
calma los besos
de los versos
que lanzo al viento
entre tus hojas.
Para que duelan menos
que dentro,
entre la congoja
y el miedo.

Sol de otoño,
seca mi cuerpo
méceme el llanto,
enciende los besos
de los versos
que alzo
al viento
que trae tus hojas.
Para que duelan menos
que muero
entre la derrota
y el hielo.

sábado, septiembre 23, 2017

Nunca seré la mujer de la vida de nadie

Sé que no me quieres.

Que nunca me has querido.

Soy ese asiento cómodo
en el que aguantas un instante
antes de darte cuenta
de que sentarte
significa algo así
como quedarte.

Y te espantas
porque no quieres
pero descubres
que quieres a alguien
que no soy yo
y no importa
yo ya lo sé...

Nunca seré la mujer de la vida de nadie.

No tienes que mentirme,
yo me quedo con mi tristeza
intentando ser siempre mejor
superarme
para nada, ya lo sé.
A nadie le importan
las mujeres que sueñan.

Y yo sueño demasiado,
con no estar sola, con ser amada,
con que no me traicionen
cada vez que confío.
Y confío.

En que llegue alguien que derrame mi sangre
que me convierta en el charco
que siempre he sido,
y evaporarme.

Paralizada

Se me enredan las mentiras
entre las conexiones sinápticas
haciendo imposible
el funcionamiento correcto de mis neuronas.
He olvidado cualquier atisbo de esperanza y de motivos.
Ahora solo quiero tener una máquina del tiempo
y viajar atrás para acabar conmigo
y ahorrarme todo esto.
Lo he intentado,
puedo jurarlo,
he luchado y he perdido.
Y he perdido todo lo que me hacía sentir bien.
No tiene sentido continuar,
porque sería continuar sufriendo,
es demasiado tiempo intentando ser feliz en vano.
No, ya no,
me rindo
y aún así no es suficiente.
Me puede la culpa de dañar a mi familia y amigos si me voy,
y me quedo sufriendo por no hacer sufrir.
Y no sé si soy estúpida por hacerlo.
El caso es que estoy paralizada.

domingo, septiembre 10, 2017

Las ganas

Ese nudo en la garganta
que solo sale con las ganas de morir,
las de verdad,
las que por sí mismas intentan ahogarte,
apretando y apretando
hasta romper las cuerdas vocales
y hacerte perder la voz.
Las ganas tan grandes de no levantarte,
de seguir arañando el suelo con las uñas
y cavar tu propia tumba y enterrarte ahí,
para siempre,
para que ninguna mano tendida
te convenza nunca
de que algo de esto vale la pena.
A veces sí,
supongo,
no es mi caso.
No recuerdo haber sido feliz,
quizás soy yo,
que me creí eso de la felicidad,
siendo mi sino la desesperanza.
Pero el suicidio es rendirse,
no hay nada más cobarde
que huir así de los problemas.
¿Y qué cuando no hay problemas
si no falta de razones?
Llevo muchos años diciéndome a mí misma
que tengo que vivir
que vale la pena
que tarde o temprano encontraré algo
por lo que alegrarme de haber resistido.
Pero nunca llega,
sólo más y más tristeza,
más nudos en la garganta,
más caídas de las que puedo soportar

y las ganas de morir tan grandes...

martes, junio 27, 2017

Llora

Llorar hasta secarse el alma,
hasta que escueza la cara,
llorar porque duele,
aunque no consuele.
Llora por la noche,
por la mañana,
llora en el coche,
llora en la cama.
Llora porque terminó,
llora de miedo y de esperanza,
llora por el comienzo,
llora por lo que alcanza.
Llora, mi niña, llora,
te equivocaste soñando de nuevo,
pensando que el mundo no era
lo que nosotros ya sabemos.
Llora, amor mío, llora,
vacía tu pecho,
llórate toda,
apaga el incendio
que ahora te ahoga.