viernes, diciembre 15, 2006

Adicta

Tengo mono. Después de la Resaka llegó el síndrome de abstinencia, las ganas de clavarte de nuevo en mis venas, de fumarme el humo que son tus palabras, de esnifar nuestras feromonas en una noche bajo las mismas sábanas, de beberme la vida.
Tengo ganas de colocarme hasta que el hado me revele cuan equivocada estoy si pienso que puedo vivir de la ilusión que me da levantarme de nuevo un día tras otro, sin tener en cuenta que todo lo que sube tiene que bajar. Quisiera perderme de nuevo en callejones oscuros mientras algún voyeur, al que nunca veré, observa cómo me convierto en una yonki, cómo me pierdo entre alucinaciones en la espiral en que caigo sin saber a qué agarrarme ya.
Nada queda que supere el sentirte corriendo por mi sangre, nada que me haga sentir igual que cuando mi corazón bombea para acelerar mi muerte un poco más...

No cabe razón ni verdad
si con tu abrazo se me raja la piel,
oigo tus pasos y me pongo a temblar,
quien dice miedo no puede imaginar.

Lo que me pasa es que me quiero meter
en los rincones que a la vista no están,
como las rejas que viste en la pared
tus pantalones invitan a soñar...

Estoy tan enganchado que...si me sueltas me pierdo
que de esta droga dura soy...prisionero

No hay más vicio que el corazón
cuando se ensancha pidiendo más y más,
no te preocupes porque ya oscureció
y en los bancales nos podemos amar.

Estoy luchando, pongo el mundo a tus pies,
si me retraso no te haga pensar,
será que es duro resistir la ansiedad,
no siendo tuyo, aunque acabe a pedrás.

Estoy tan enganchado que...si me sueltas me pierdo
que de esta droga dura soy...prisionero

Enganchado de Discordia

1 comentario:

Zuviëh dijo...

Uix uix es muy malo engancharse a alguien.