jueves, diciembre 09, 2004

Despedida

Caminaba rápido y, sin embargo, parecía que el vaivén de sus caderas permanecía inmóvil ante mi mirada, en uno de esos instantes en que el inevitable espacio-tiempo parecía haberse esfumado para dar paso a la fantasía eterna. Sabía que ese momento estaría siempre presente en el futuro, sabía que, independientemente de cualquier suceso o del paso del tiempo, nunca lograría borrar esa imagen de la memoria.
Salió del baño, cogió su ropa y se vistió tan sensualmente como se había desnudado, reprimí el impulso de desgarrar sus prendas a mordiscos recorriendo de nuevo sus curvas con las yemas de los dedos. Sólo miré, derrotada y en silencio, su forma de moverse, sus gestos indiferentes, como si nada importase ya.
Clavó su mirada en mí de pronto y noté como cada vello de mi cuerpo se erizaba en un escalofrío incontenible. Me dijo adios en esa mirada, no sé cuanto tiempo nos miramos en silencio despidiendo nuestras pupilas. Y del mismo modo en que me miró repentinamente se volvió y se fue.
Asumí que no volvería a acariciar su piel, a besar sus labios ni a mirar sus ojos. Esta vez yo me volví y me acurruqué entre los sueños de mi almohada, soñando el instante imposible de su regreso.


I'd lost u hun

11 comentarios:

Lo que queda de Mel. dijo...

Mala mala niña mala
dijo el demonio afilando la afilada punta
de su cola.

Ramón dijo...

Las despedidas siempre duelen, pero las despedidas para siempre, directamente, quedan clavadas en el alma. Ampliando libremente el tema de tu post, creo que despedirse para siempre no significa, en todos los casos, no volver a ver a alguien; a veces, basta con verle distinto, se trata de no volver a verle de determinada manera. También eso son despedidas para siempre.

Azdumat dijo...

¿Mala yo? ¿Y por qué querido Melmoz? ;P

Las despedidas duelen, demasiado. Por eso en el mundo de mis sueños no las acepto.

Southmac dijo...

Se fue cuando amanecía un poco porque en su guión estaba escrito el momento exacto de abandonar la acción. Así que desapareció, nalgas oscilantes, miradas de reojo, nervios alterados, porque sabía que sólo había un tiempo para la despedida y el adiós y el vacío, como sólo lo hay para la salida del sol y el resto de sus agonías diarias.

Había recibido lo que iba buscando.

Ahora tus expectativas habían acumulado una considerable sobredosis de posibilidad.

:P

Lo que queda de Mel. dijo...

Warfs. Dijo el lobo.

Stand by dijo...

Me recordó tu post a aquella canción "amaneció, la vi irse, sonriendo, por la puerta del balcón, el pelo al viento, diciéndome adiós"
Me gustó tu casa. Con tu permiso, vuelvo otro día

Anónimo dijo...

Saltandome el tema a la torera; con q leches has editado el blog? A mi no me sale... lo edito y se me joden los parámetros...

Azdumat dijo...

Hoy es un dia estrañ y peligroso. Y me alegro de leer la letra de una kancion q tanto me gusta aunkte t falta una frase... "amaneció, la vi irse, sonriendo, CON LO PUESTO por la puerta del balcón, el pelo al viento, diciéndome adiós" porke decidió que ya estaba hasta las tetas de poetas de bragueta y reccvolcon, de tovadores de contenedooooooor :)
Anónimo, io tiro de htmal q tngo por aki un niño q me ayuda muxo con eso xD GRACIAS RAMON!

Ramón dijo...

No suelo ser malpensado, pero morirás si la palabra 'niño' iba con algún tipo de segundas ¬¬ xD

Lo que queda de Mel. dijo...

Bueno, tú ponte a mi derecha, y ya me contarás...
xD

Azdumat dijo...

Uys, bajo los efectos del alcohol no atino a las letras muy bien... Menuda nochecita me dieron los lokos...
Melmoz, yo donde uste me diga.
TxaNGoR, no iba con segundas iba con cariño, pero ahora q lo dices... xDDD