jueves, julio 14, 2005

Carta desde mi celda V

Hoy entré a la sala sin esperanzas de verte, dispuesta a colocar mi silla frente a la puerta y esperarte con Cris a mi lado. Entré y te encontré allí, mirando por la ventana. Noté cómo una sonrisa nacía en la comisura de mis labios mientras caminaba hacia tí con paso rápido, y al fin llegué a tí y te abracé. Pero no moviste un sólo músculo, sólo me miraste. Pero esa no era tu mirada, tu mirada no hablaba, no decía nada, tu mano no tomó la mía. Y hablaste, y dijiste las palabras más dolorosas que recuerdo en mi vida. Me preguntaste quien era...
Me erguí desconcertada, mirándo tus ojos fijamente, buscándote. Pero no te encontré. No he vuelto a salir de mi habitación desde entonces, no lloro, no duermo, no como, no bebo. Permanezco tumbada de espaldas en la cama mientras Cris me vela como si estuviera muerta o en coma. Ahora no sé si volverás algún día...


4 comentarios:

ivi dijo...

buenas. la verdad que te he descubierto a traves de la pagina de nepo, y tia, me has dejado un muy buen sabor de boca. me ha encantado el post del botellon en el reti, mas que nada porque coincidimos en lo de seguir resistiendo.

enhorabuena por tu blog, esta muy guapo. agur.

Ramón dijo...

Penélope.

Stand by dijo...

Sigue, me estoy enganchando...

Azdumat dijo...

Jajaja otro de la resistencia!!! Me alegra que te guste este sitio ;)

Penélope???

Jajaja, iba a dejarlo ya pero por tu peticion y porke se me siguen ocurriendo cosas voy a seguir un poco mas ;)