miércoles, junio 28, 2006

Hoy

Me encontré al volver del trabajo un abono transportes tirado en el suelo, era de un tal Ángel. Tenía pinta de buen chaval y busqué datos para devolverlo encontrando una tarjeta de una tienda de instrumentos musicales. Para mí que era rockero o heavy, pero me quedé con la curiosidad porque encontré un número de teléfono, llamé y lo cogió su hermana pequeña con la que quedé para devolverlo con la recompensa de 4 euros que no quería coger y casi me mete en la boca su madre jaja Fijense que ser decente tiene recompensa, aunque preferiría satisfacer mi curiosidad de saber si realmente era como yo imaginaba. Me dan ganas de mandar un sms.
Pero claro, también hace meses que tengo el teléfono del hermano de mi mejor amigo del colegio al que perdí la pista hace muchos años y aún no he tenido el valor de llamar y pedirle que me ayude a recuperar el contacto. Y pensar que ese hermano de mi amigo del colegio fue mi "primer amor" cuando tenía 8 o 9 años... que le escribía cartas de amor con poemas de Bécquer usando la tinta roja de la máquina de escribir que me dieron mis padres...
Seguramente lo mío sea una especie de complejo de Amélie.

2 comentarios:

Inmarteee dijo...

Yo me encontré un bono transporte hace como 3 meses, con 50 mortadelos dentro. Era de una tal María José, que tenía mi misma edad. Se lo di al conductor de mi autobús y me quedé con los 50 pavos, dejándole una nota dentro del bono para que me llamara cuando lo recibiese. El día que me llamó estaba a punto de gastármelo en tebeos. Cuando se los devolví, la tía me había comprado una caja de bombones. Tuvimos chocolate para rato.

nombre_falso dijo...

Yo nunca me he encontrado nada. Será porque no pierdo nada.