martes, abril 19, 2005

Susurros de Despedida

Os vais, y yo me estoy quedando muy sola... Pero me quedo, y a ver si os vuelvo a ver por aquí algún siglo de estos.

TxaNGoR... cuantísimos post nos hemos escrito el uno al otro, a cuántos me habrás dado o no el visto bueno antes de publicarlos, en cuántos nos comentabamos sólo entre nosotros. Gracias por enseñarme ese poquito de html que hace mi blog aún más mío, gracias por enseñarme a verme de otra forma, gracias por estar conmigo tantas veces y soportarme, gracias por perdonarme cuando no lo merezco, gracias por ser tú y por animarme a ser yo y pedirme que no cambie que más quisiera yo... Gracias por todo eso y por mucho más.

Yo entré aquí por culpa de nuestro querido Melmoth, que ya se ha ido. Tú entraste por mi culpa y te vas, te vas y yo me quedo aquí, echando de menos tus historias, echando de menos nadar en tu pecera y sentirme un poquito como Nayade y sentirme tan dentro de tus relatos... Me quedo aquí echándote de menos.



PD: La imagen la pongo de las tuyas, así sé que te gustará jeje

2 comentarios:

Ramón dijo...

Gracias por mostrarme el camino de vuelta a mi infancia. Paseando por él me descubrí escribiendo de nuevo. Escribiendo cómodo y -¿por qué no decirlo?- modestamente orgulloso.

Por su sendero también atisbé que, a veces, las cosas son mucho más fáciles de lo que parecen. Y que hay muchas formas de ver la vida; lo importante es saber escoger la mejor para cada momento.

Gracias por no saber mentir, por abrirme tu mente o permitir que yo me adentre en ella. Gracias por ser y estar. Tú y ahí.

Gracias por la pecera; por hacérmela ver. Nunca terminó de derramarse. En ella siempre hay sitio para quien de verdad importa. Siempre hay agua para dos.

Y, por supuesto, de nada.

Bergeronnette dijo...

Lamento interrumpir, pero me ha encantado el post, y la respuesta. Ains... que manías tiene la gente en irse.