viernes, agosto 13, 2004

Los Latidos del Silencio

Suena el silencio y me retumba en los tímpanos, me destroza los oídos y no oigo nada mas allá. Solo silencio, dolor, la soledad... No lo entiendo, y creo que tampoco tú lo harás. Tantos amigos, tanta gente a mi alrededor, tantos que me quieren y, al menos que yo sepa, pocos que me odien. Siempre necesito más, el inconformismo es mi naturaleza, mi alma se expande rebosando el alcance mi limitada humanidad, y necesito más. ¿Por qué no sé ser feliz con todo lo que poseo? ¿Por qué necesito la sonrisa de un alma rota para sentirme mejor? ¿Por qué prefiero sonreir y ocultar las más dolorosas lágrimas cuando ansío a un tiempo gritar mi dolor a los cuatro vientos? No me comprendo. Y si no me comprendo, ¿cómo conocerme? ¿Y cómo, si yo soy incapaz, van a hacerlo otros? Será el silencio mi destino, y la noche el único consuelo, y la Luna la única que me hace sonreir sin importar las circunstancias, tal vez porque yo misma sin quererlo lo he elegido.




Sssshhh... SILENCIO, la noche duerme.

1 comentario:

Lo que queda de Mel. dijo...

La búsqueda del conocimiento y la felicidad resume la historia blanca de la especie. La búsqueda del placer, del poder, resume la historia negra. Así que puede que todo sea uno y lo mismo.
Sssshhh... No te despiertes, pequeña R.