viernes, septiembre 24, 2004

Tantas madrugadas...

Los minutos pasan despacio y las horas volando. ¡Qué extraña es la percepción del tiempo! Cuando esperas algo el tiempo se vuelve lento y, sin embargo, en situaciones que esperas que pasen pronto parece que se alarga cada minuto.
Cómo añoro cada día tu presencia y cuan deprisa pasa el tiempo a tu lado.
Qué dificil se hace vivir en tu ausencia y qué placentero vivir en tu abrazo.
Cómo añoro en sueños los engaños que mi realidad araña,
cuántas legañas empañaron entonces mis mañanas.
Ahora, lejos del tiempo, lejos del sol, lejos de vos
aquí me encuentro, rogando, aunque bien sabes que no a Dios.
Pidiendo fuerzas para andar, aire para respirar,
pidiendo vida hasta no poder más.

1 comentario:

Ramón dijo...

Tan bonito como tú...