martes, octubre 17, 2006

Pasopalabra

Sin acabar de comprender el componente de mi tristeza, me extingo entre llarimes sin nombre, notas nombradas sin conciencia alguna de saber el por qué ni el cómo de lo que ocurre, ni del destino que me atenaza y del que quiero desencadenarme. Dejarme escribir sin saberlo es una sublimación del subconsciente al que, conscientemente, jamás dejo salir sin permiso, por aquello del qué dirán. Por no escuchar más gritos que no sean míos(.) Me dejo silenciar por la afonía que provoca el fracaso y divago, sin embargo, al no entenderme, por si acaso me entendieran los demás. Yo entretanto me entretengo entre aliteraciones de mi intrínseca melancolía. Me alitero alterando los roncos ronroneos roídos por el tiempo. Me expando más allá de lo que un día fue mi cuerpo, mi continente sin contenido aparente, pues siempre pasé más tiempo fuera que dentro, demasiado tiempo en las nubes para alguien que no es gota sino cuando se deja llorar, supongo. Aunque tú siempre lo supiste.
Me arranco de nuevo los ojos para mirar dentro de mi cabeza, me gusta hacerlo cada cierto tiempo, ya lo sabes. Demasiado vómito contenido, demasiada rabia solicitando el momento de la venganza, demasiados pensamientos que se entrelazan, se chocan, convergen y de nuevo se separan, confusos, sin saber cuál era su parada, si la pasaron o tal vez se equivocaron de tren. Demasiadas neuronas ahogadas en humo y alcohol, casi mejor, aunque sigo sin encontrar nada que ahogue el alma ni el dolor, putas...
¿Sabes? No eres nadie, no existes, no amas, no sientes, sólo eres una masa informe hecha de huesos, sangre y poco más. Una forma hecha a imagen y semajanza de nada, de un mandril de culo pelado tal vez, aunque los mandriles de culo pelado siempre han sabido luchar por lo suyo y jamás han sonreido a nadie que no lo mereciera, es decir, a nadie.

3 comentarios:

Bitch-O dijo...

Perfect.

Infinito yo dijo...

La mierda es que desde pequeños hemos sentido ser especiales, nos han inculcado demasiado bien eso en nuestras cabezitas. Y resulta que sin nosotros el mundo seguirá igual. Como siempre, palabras de verdad, Duende...

Mangus dijo...

Tu angustia te corroe, culo inquieto, te hundes en algo que ni siquiera estas metida, como si te ahogarás en una gota de tus propias lagrimas. Te autolesionas con armas inútiles que quizá, no sirvan ni para hacerte daño...

Tienes mas valor y mas coraje que todos esos mandriles de culo pelado que luchan por lo suyo. Me lo has demostrado durante este tiempo, solo que en escasas ocasiones y sosegadas situaciones.

La dama nocturna solo debe aterrorizarse por que su noche acabe, y creeme, esta noche aun sigue en pie...